lunes, 2 de noviembre de 2009

EL SECRETO DE SUS OJOS

Campanella nunca me defrauda. "El secreto de sus ojos" es una de las mejores películas de los últimos años,su mejor obra y espero que el próximo Oscar de habla no inglesa.
El director me tiene de su lado desde hace muchos años, casi siempre de la mano de Ricardo Darín, otra de mis debilidades como comenté cuando hablé de "Kamchatka", y aquí ambos llegan a la simbiosis perfecta y crean una maravillosa cinta que unas horas después de haberla visto todavía me tiene sobrecogida.

El cine es fruto y causante de sensaciones, esta película provoca esa carne de gallina que no te permite respirar hondo hasta que no acaban los créditos. Dicen que el boca a boca esta llenando las salas de cine, y yo grito que vayas al cine, que no la dejes pasar, que pocas entradas te habrán dado tanto por tan poco. Las emociones dicen que hay que dejarlas reposar, hay que coger distancia para poder ser objetivo, pero con esta excelente película no quiero serlo, me niego.


Benjamin Espósito (Ricardo Darín) ha visto su vida pasar, y al jubilarse decide escribir una novela, para ello se basa en un caso de asesinato que investigó 25 años atrás y que nunca resolvió. El tiempo va hacia adelante y hacia atrás y situas no sólo el thriller policial sino la pausa en la que se ha convertido la vida del propio Benjamín. Le acompaña Irene (Soledad Villamil) su siempre amada, y su fiel compañero del alma Sandoval (Guillermo Francella). Un trío actoral al que se unen Pablo Rago, al que todavía recuerdo de la evocadora "Vientos de Agua", y Javier Godino. Todos los actores consiguen cerrar los distintos triángulos con Darín como vértice de todas las historias, de un asesinato, de un amor o de una amistad.





Toda la película rehogada con grandes secuencias como el plano interminable del campo de fútbol, un ascensor en plano único que acelera los latidos de forma magistral o una escena final que te dejará sin palabras. Acompañando a cada fotograma las notas musicales de Federico Jusid y Emilio Kauderer, así como el juego con otros recursos sonoros...nunca una tetera sonó tan siniestra, ni el sonido de un tren alejó más el amor o silenció la maldad de forma tan soberbia.

Ua de las señas de identidad de Campanella es la sensibilidad que consigue independientemente de la dureza de la historia, y el guión a la limón que escribió con Eduardo Sacheri, autor de la novela "La pregunta de sus ojos" en la que se basa, es un manifiesto de ello.
Destacaría muchas escenas, pero la despedida en la estación de tren es con la que siempre identificaré esta película, esa ausencia de diálogo verbal, en ese momento los ojos hablan, y los míos dejaron escapar una lágrima. Es emoción en estado puro. 

Como una aguja que pespunta un patrón, así el guion no deja nada al azar, ascendiendo la tensión hasta el último segundo. Llena de guiños que sólo encuentran su explicación al final, de jerga argentina ("perejil" es un don nadie...nunca te acostarás sin saber una cosa más), de fotografías que también muestran la verdad en los ojos, de una máquina de escribir a la que le falta la A o de una puerta que la intimidad y el amor...abren...o cierran.

"¿Se ha muerto un santo el dia de hoy? Porque veo un angel vestido de luto"

"Mi vida entera fue mirar hacia adelante, atrás no es mi jurisdicción, me declaro incompetente"

"Ya no sé si es un recuerdo o el recuerdo de un recuerdo"

"Un amor eterno, puro, sin el desgaste de lo cotidiano, de lo obligatorio. Amor detenido en el tiempo, eterno"

"Elija bien, lo unico que nos quedan son recuerdos, al menos que sean lindos"

"No piense más, sólo tendrá mil pasados y ningun futuro"

"¿Cómo se hace para vivir una vida vacía? Llena de nada"

Cada una de las palabras que escribo no consigue hacer justicia a la película, sólo puedo añadir que si te gusta el cine argentino vas a emocionarte y si no te gusta te vas a reconciliar con él.



Si no la has visto ¿A qué esperas? Si lo has hecho ¿Qué opinas tú?

Próximamente más, y si es posible...mejor

3 comentarios:

Ricardo Baticón dijo...

Vaya, qué ganas de verla. Sólo oigo maravillas de ella, Campanella me gusta mucho y seguro que esta peli también.

Un saludo, Adhara

Ivy ♥ dijo...

A mí particularmente me gustó mucho.

Eduardo Sacheri, escritor del libro en el que se basa la película y además guionista de la misma, es mi profesor de historia en la escuela así que ya nos había adelantado la película e inclusive nos llevó el premio a la escuela para que lo viéramos jaja.

Bueno no te ocupo más tiempo, me encantaron las frases que remarcaste del libro.

http://chapada-a-la-antigua.blogspot.com mi blog si querés pasar, pasate :)

Adhara dijo...

Hola Ivy!
Ya puedes felicitar a Sacheri porque los diálogos son estupendos y las pequeñas frases extraídas así lo demuestran.
Felicidades por las bonitas frases que recoges en tu blog. ¡Nos seguimos leyendo!