jueves, 5 de noviembre de 2009

BARCELONA (MAPA DE SOMBRAS)

Llegué a esta película de Ventura Pons de la mano de uno de los mejores actores que ha dado este país, José María Pou. Disfrutaba el otro día con una entrevista suya en  la que presentaba la película-documental "Màscares"(máscaras), al parecer una lección de cómo ser un actor...desafortunadamente "los de provincias" nunca tenemos acceso a estas joyitas y tendremos que esperar a que se comparta por métodos menos ortodoxos (Saludo afectuoso a las entidades públicas y al Ministerio de Cultura, siempre atentos a que todos los ciudadanos podamos acceder al arte...por si lo lee algún funcionario de la misma creo que es necesario aclarar que hay ironía en mi afirmación) Ah! Y por si quedaba alguna duda he tenido que utilizar el mismo "método" para disfrutar de "Barcelona (mapa d'ombres)" Gracias otra vez. 

Ventura Pons nos trajo esta película en 2007 basada en un texto teatral de Llüisa Cunillé, autora de reconocida experiencia que creó unos diálogos llenos de matices en los que todo es verdad y nada es los que parece. La película pasó con éxito por festivales como el de Toronto o Roma, recabando a su paso admiración y elogios.

La ciudad de Barcelona acoge e inspira como escenario escondido de las alegrías y tragedias de los seis personajes. Un matrimonio con tres realquilados en su piso a los que quieren echar ante la inminente muerte de él y el deseo de pasar a la otra vida en la soledad conyugal. Seis vidas atípicas rodeadas de costumbrismo que nos deja una sombra de perplejidad.

La cinta comienza con el diálogo entre Rosa María Sardá y Jose María Pou, el más delirante e ingenioso de la película, los dos genios de la interpretación demuestran el porqué de su currículum. Le sigue el diálogo entre Nuria Espert y Pau Derqui que con un halo de desconfianza muestran que es más lo que les une que lo que les separa. Después vuelve Pou y es golpeado por la juventud de Maria Botto, consiguiendo esta última sobrevivir a los envites del maestro con solvencia. Les siguen Jordi Bosch y Núria Espert, otro de los grandes momentos de la película, interpretan a unos hermanos cuya relación es algo más que fraternal. Y acaba con Espert y Pou cerrando el círculo, como la guinda en lo alto del pastel.

Los seis actores dibujan sus personajes con una perfección difícil de encontrar, además les acompaña un maravilloso texto teatral, y es ahí donde esta su ventaja y su inconveniente. La cinta es la excusa perfecta para ver una obra de teatro a través de la pantalla con un reparto actoral digna de premio, pero como película le falta tanto ritmo que en ocasiones pierde su esencia. Vistos sobre las tablas debe ser una maravilla, pero al estar sentado en la silla, el cine necesita un plus que es lo que Ventura Pons ha desaprovechado u olvidado.
Un conjunto de lugares comunes lleno de verdades ocultas a lo que Pons no parece aportar nada nuevo, tan sólo da fe como un notario de lo que son capaces de hacer unos maestros de la interpretación con un buen guión que circulan delante suya, pero sin incluir los rasgos de personalidad que se le presumen al afamado director.

Desafortunadamente no me gusta la fotografía de Mario Montero, ese aspecto lúgubre me llegó a cansar al final de la película, el texto ya lleva al drama, la muerte es la línea que traspasa los 90 minutos, por eso no necesito más, se me presenta demasiado reiterativo. Totalmente desaprovechada también la banda sonora, trabajo de Carles Cases.

Pese a ello sigue siendo una joya, pero una joya teatral. Una obra de teatro que no consiguió convertirse en cine.

Si no la has visto ¿A qué esperas? Si lo has hecho ¿Qué opinas tú?

Próximamente más, y si es posible mejor.

1 comentario:

Ricardo Baticón dijo...

Adhara, esta película la tengo en mi poder desde hace tiempo y no me animaba a verla, no sé por qué y eso que Ventura Pons me gusta... pero ya tengo un motivo. Gracias.