Después de "Cambio de turno", éste es el segundo cortometraje que vemos en esta sección del director David Cánovas, y en ambos trabajos trasluce una especial inquietud en no dejar impasible al espectador.
En este caso, un falso metacine donde el foco de luz observa y es observado, nos descubre la oscuridad de la frustración a la que da vida un estupendo José Coronado. Interesante juego por parte del guión de lo que está fuera de cámara que añade ritmo al doble punto de vista.
Luz u oscuridad, éxito o frustración...la balanza está desnivelada.
Y tú, ¿qué opinas?
Próximamente más, y si es posible...mejor
