domingo, 4 de octubre de 2009

REQUIEM FOR A DREAM (RÉQUIEM POR UN SUEÑO)

Onírica realidad. 
Golpea como un croché de derechas, en toda la cara; En sus 102 minutos de metraje te deja sin aliento, sin que puedas parpadear, sin permitirte una bocanada de aire, y además lo hace arriesgando, en el filo entre la realidad y los sueños.

Darren Aronofsky dirige esta cinta en el año 2000, y no teme hacerlo. Muchas son las veces en que una película parece adentrarse por una senda difícil, original, no convencional, y de repente choca con el muro del propio director, de sus prejuicios, sus miedos, su conformismo...esta vez el director traspasó esa línea sin paracaídas, y de ese vacío sólo se salta si hay el talento suficiente. Autor entre otras de "Pi" o la oscarizada "El Luchador", no puedo hacer una comparativa porque esta obra es la única que he visto, hasta ahora, porque en la próxima oportunidad no las dejaré pasar.

Por otro lado están los ojos, las pupilas, las manos, los movimientos de sus actores. 
Lo de Ellen Burstyn corta la respiración, es sublime, candidata al Oscar 6 veces, ganó por "Alicia ya no vive aquí" y se quedó a las puertas con Réquiem, ese año se lo arrebató Julia Roberts con "Erin Brockovich" que pese a hacer uno de sus mejores trabajos no le llega a la suela de los zapatos a lo que hizo Burstyn aquí, palpable al menos desde mi punto de vista, subjetivo en todo caso. 
A esta maravilla se le unen principalmente 3 actores jóvenes que nunca les he visto a esta altura en otros trabajos, Jared Leto, Jennifer Connely (perfecta también en "Una mente maravillosa") y Marlon Wayans. La drogadicción provoca muchas veces que al recrearla caigan en una parodia involuntaria, aquí en ningún momento te planteas eso, sólo ves esa verdad.

Si has leído otras entradas ya sabrás que las bandas sonoras son para mí un aspecto esencial en una película, y en ésta Clint Mansell creó una de las mejoras de la última época, que además se popularizó aún más al utilizarse en el tráiler de "El Señor de los Anillos". No dejes de escuchar otras de sus obras como la de la película "La Fuente de la vida". 
Junto a ello el recurso sonoro está plenamente explotado, el tic-tac del reloj, el sonido de un tren que se acerca y se aleja o el tintineo de un tubo de una lámpara fluorescente estropeado, ¡qué inteligente!

Metidos en harina ya llegamos al porqué de esta película, una mezcla perfecta de fondo y forma.
El fondo se puede condensar en la historia de Harry que junto a su novia Marion pretende hacerse rico vendiendo droga con Tyrone, y con ello abrir una tienda. Su dependencia siempre arruina esos planes, el dinero nunca llega a ser tal y se despide con la facilidad con la que llega, se convierte en droga para consumir. Además esta Sara, madre de Harry y también dependiente, dependiente de una vida mejor que no llega, de una dieta perpetua.
La forma es una mezcla de metáforas que desgranan la película, los sueños que todos buscamos, condicionados por la dependencia a la vida, a la buena, a la mala, a la búsqueda de una mejor, a no poder escapar de una peor. 

Utiliza las dos pantallas y divide así las dos visiones, las vidas de madre e hijo, que pese a estar en la misma habitación no se pueden fusionar en una sola historia, son iguales y a la vez diferentes. Ella gira su vida en torno a un programa de televisión, un telepredicador que grita todo lo que ella no tiene, fuerza, voluntad, pasión, heroicidad; sin embargo se ve atrapada en una vida a la que no encuentra sentido, sin nadie que la necesite, por eso busca el azúcar de los bombones, el café, el vestido rojo que le gustaba a su marido y finalmente unas anfetaminas para adelgazar, fin último que reúne y la encamina hacia una misma meta, un motivo por el que sonreír, una nueva vida, un sueño.

Los jóvenes tampoco tienen ese motivo, y cuando lo tienen lo apartan porque la espiral de la droga no les permite levantar la cabeza y mirar a otro lado. Para mostrárnoslo la parte visual se vuelve muy importante, con el uso de imágenes muy rápidas, jeringuillas, células, pupilas, labios, droga, todo eso vuelca la existencia de los personajes; y a la vez una imagen estática en que una fiesta va a cámara rápida, definitivamente la representación de los efectos de las drogas. Y aviones de papel lanzados desde una azotea, buscando la libertad de la que se ven privados al intentar atraparla, las drogas son su voluntad y a la vez su prisión.

Es muy difícil encontrar una película que reúna tantos sentimientos contrapuestos, que te deje hundido en la silla respirando fuertemente durante los créditos, mientras la ves chocas como una piedra al caer con la realidad y te acoge la fantasía y la poesía.

Extraordinaria, maravillosa, cruda, fascinante, sobrecogedora...digna de ver, digna de escuchar, digna de reflexionar...una de las imprescindibles de los últimos años.



Si no la has visto ¿A qué esperas? Si lo hs hecho ¿Qué opinas tú?

Próximamente más, y si es posible...mejor

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ME HA ENCANTADO TU COMENTARIO. ME HAN ENTRADO GANAS DE VER LA PELICULA.

Adhara dijo...

Anónimo, no la dejes pasar, seguro que la disfrutas.

Ricardo Baticón dijo...

Hola Adhara... vaya una peli que te has atrevido a comentar!... Además de compleja, yo alguna vez la he utilizado para decir sobre ella que es de las pelis que me encantó pero no sé si la volvería a ver... ¿por qué?... por lo dura que eñ Es de lo más real y dura que he visto. Como trata el mundo de las drogas y sobre todo sus efectos... Tan sólo la volvería a ver para ver a Jennifer Connelly, para mí, quizás, la actriz más guapa y elegante del panorama actual.

Un saludo!