jueves, 15 de octubre de 2009

ÁGORA

Sí, soy una de esos 5 millones que ya hemos pasado por taquilla para ver el que parece ser el estreno del año en nuestro país, y al contrario de muchas de las críticas que he leído, salí encantada. 
Creo que lo que está pasando es que muchos le están cobrando a Amenábar el peaje del excesivo bombardeo que estamos sufriendo con el marketing de ésta película, y que si la hubiese hecho cualquier cineasta desconocido las críticas hubiesen sido muy diferentes; creo que en la actualidad sólo Amenábar está capacitado para hacer de algo tan complejo como puede llegar a ser esta película, una cinta que circula por sus raíles sin descarrilar.
"Mar adentro" sigue siendo mi película preferida de este director, pero me sigue maravillando la capacidad de cambiar absolutamente de temática, desde Tesis hasta Ágora ninguna cinta tiene un vínculo salvo la maestría de su autor. Se está notando un pelín que me gustan sus películas ¿verdad? ;-)

Como sabéis, es la historia de Hypatia, filósofa del siglo IV d.C., cuya vida está íntimamente ligada a la lucha de poderes enmascarados con la religión que sucedió en Alejandría en aquella época. Parece ser que están teniendo dificultades para encontrar productores en Estados Unidos por ésta razón, algo que no comprendo en ningún momento, porque precisamente no vislumbro en  el espíritu de la película  intención alguna de vejar al cristianismo, sino a los fundamentalismos, ya sean de un lado o de otro. 
Es historia, me parece que contar la realidad de los hechos no puede ser tomado como un maltrato, porque cuando se cuenta el Apartheid no se va en contra de los Sudafricanos blancos actuales, o cuando se retrata el exterminio nazi nunca se pretende avergonzar a cualquier Helmut que tiene 10 años y que va en la actualidad con su bici por Berlín; Los hechos históricos hay que contarlos para no caer en sus mismos errores, y creo que la película según el momento del metraje reparte "palos" para un lado u otro. Me parece de una simpleza avergonzante quedarse con esa idea, te podrá gustar o no la película, pero achacarle un excesivo maniqueísmo cuando es historia no me parece justo. Están los judíos, los cristianos, los paganos...y me parece que en gran parte de los representados sus ideales religiosos no son más que meras tapaderas de sus ansias de poder, los integrismos religiosos tanto entonces como ahora así lo han demostrado.

Centrándome en las actuaciones he vuelto a ver a la Rachel Weisz de "El Jardinero fiel", esa mujer que sabe compaginar la expresión de frialdad con la pasión por lo que le interesa y que estaba totalmente desaprovechada en "My Blueberry night", una Hypatia como eje central, como el sol sobre el que giran los demás astros, como el verdadero faro de Alejandría.
Acompañada de un Max Minguella (esclavo Davo) cuyo personaje se ve arrastrado por la rabia y de quien no había disfrutado en otros trabajos; también de un malévolo  Ashraf Barhom(Amonio) o de Oscar Isaac (Orestes) como una pieza de vajilla a punto de romperse entre el poder y el amor. Se les unen veteranos como Michael Lonsdale (Teón, padre de Hypatia) a quien recordaba como maestro en películas como Chacal o Munich, o  Homayoun Ershadi (esclavo que ayuda a Hypatia a resolver el enigma, mi memoria no consigue recordar el nombre del personaje);  Y como no,  de Sami Samir (Cirilo), el estupendo malo que cualquier película desearía tener. Encontré sin embargo falto de carácter a Rupert Evans que encarna a Sinesio de Cirene y que sin ser un personaje principal, vaga por la película como una sombra sin alma. Una pieza que me chirrió respecto al resto del reparto.
Me encantó el detalle de que todo el reparto fuese masculino y una única mujer desbaratara los planes de todos, será que me sale la vena feminista, jeje.

Respecto a la fotografía, al contrario que en otras películas del director, el encargado es Xavi Giménez y pese a que reconozco un estupendo trabajo por su parte, eché de menos ese toque de Aguirresarrobe que suele imprimir algo más de alma a los planos. De todas maneras los planos espaciales, los contrapicados o la fotografía durante las batallas siguen estando por encima de la media. Por su parte destacaría como uno de los grandes aciertos el trabajo con el sonido sobretodo en las luchas cuerpo a cuerpo, inspiraba sutileza ante las duras imágenes, acompañado también con una música de Dario Marianelli a quien ya había disfrutado en "Expiación". 
También se nota una amplio trabajo de documentación, desde los utensilios como el astrolabio o el cono de Apolonio, pasando por la estatua de Serapis, las recreaciones del ágora, la biblioteca o el cesáreo, y por supuesto el maravilloso vestuario de Gabriela Pescucci, creadora también de ello en "Charlie y la fábrica de chocolate" y que consigue en Ágora una recreación que seguramente será premiada.

Alejandro Amenábar ha conseguido a sus 37 años la habilidad suficiente para no caer del alambre, como un funambulista con la capacidad precisa para no caer ni en un aburrido documental pese a darnos una lección de historia y astronomía, ni en un drama romántico y sentimentaloide al gusto de Hollywood. 
La acusan de frialdad, de falta de alma, de ser magistral en lo técnico pero un iceberg;  Sin embargo la combinación de los factores que he descrito a lo largo de la entrada consiguieron el efecto contrario en mí, especialmente en el desenlace. 
Acogiéndome a la astronomía descrita en la película, me parece que Ágora no es un círculo perfecto, pero si una elipse que explica la gravedad que nos une al centro de la tierra, que nos muestra que somos meras hormiguitas en el conjunto del universo, tanto hoy como en el siglo IV d.C

"Es más lo que nos une que lo que nos separa"




Si no la has visto ¿A qué esperas? Si lo has hecho ¿Qué opinas tú?

Próximamente más, y si es posible...mejor

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Un comentario que me ha hecho ir a ver la pelicula. Buen comentario y buena pelicula.

Ricardo Baticón dijo...

Hola Adhara!

ya puedes perdonar mi demora últimamente en pasarme por aquí, pero ya sabes... la falta de tiempo!

Te diré que me ha gustado tu post anterior de Amanabar sobre Mar Adentro... gran peli, qué duda cabe (su música, su fotografía, sus conversaciones como algunas de las frases con las que nos has ilustrado)

Sobre Ágora, en cambio... a mí no me ha gustado, y para explicarme, voy a poner lo mismo que puse en el blog de mi amiga Lola, que fue lo siguiente:

... Bueno, no se por donde empezar. Diré que a sabiendas que estamos ante una buena peli, con buena fotografía, buena música, con el máximo cuidado en cualquier detalle para que parezca que estamos en la misma Alejandría... sin embargo, a mí la peli NO ME HA GUSTADO. No me lo ha hecho pasar bien, tampoco me ha aburrido, pero no he disfrutado, es más, miré tres veces el reloj para mirar cuando acababa porque comenzaba a ser larga para mí... Y eso que a la vez reconozco que la peli está incompleta, la falta algo. Yo me imagino que Alejandro se vió obligado a coger la tijera y cortar una hora de metraje y que cuando salga en dvd durará bastante más... porque la peli tiene algunos cortes que son chocantes, como que a ratos va a trompicones demasiado bruscos.

No me ha llegado, no me ha transmitido... y no se si es porque la falta más metraje o porque realmente está mal contada. No se, pero de momento para mí es la que menos me ha gustado de las de Amenábar.

Un abrazo Adhara!

Adhara dijo...

Como siempre encantada de que te pases por aquí.
Es lo que tiene el cine, que una misma peli puede encantar a unos y ser detestada por otros;
A seguir charlando de cine!!!! ahh y seguiré atenta en tus recomendaciones!

sapo dijo...

Pues a mi me parece un peliculon, con un trasfondo moral sobre el papel de la mujer en el mundo antiguo y la demostracion de que la religion es la gran lacra del mundo desde tiempo inmemoriables.....la fe mueve montañas pero tb destruye civilizaciones y verdades

Elena dijo...

Jejeje, como se nota por lo que escribí...coincido con lo que dices!