jueves, 10 de diciembre de 2009

CENIZAS DEL CIELO

Estos días en Copenhague los grandes líderes se pelean por firmar un nuevo protocolo contra el cambio climático, viendo la efectividad y el grado de cumplimiento del anterior...las esperanzas no están por las nubes precisamente. El Protocolo de Kyoto es un protagonista más de "Cenizas del cielo"
En su momento me acerqué a esta película por la curiosidad de ver parajes asturianos tantas veces recorridos; Porque he visto la térmica, protagonista en segundo plano de la película, toda mi vida cuando volvía a casa desde Castilla, siendo una guaja(niña en asturiano) era la señal de que la meta estaba cerca, ya podía dejar de preguntar insistentemente a mis padres esa temida frase "¿Cuánto queda?"

Confieso que la película se quedó demasiado lejos de las expectativas impuestas, una amalgama de personajes desdibujan una historia a la que no conseguí llegar, borrada por una denuncia contra el cambio climático en medio de un reportaje turístico de la Asturias interior. Me falta historia, fuerza, intensidad...
Jose Antonio Quirós sigue la estela de su opera prima, "Pídele cuentas al Rey", y busca en la cotidianeidad de la gente ese algo más con el llenar hora y media. Y tampoco es que que sea un desastre pero quizá por mi excesiva cercanía como espectadora o porque hay días en que tienes la carcasa puesta, no llegué a conectar salvo en momentos puntuales del metraje.

Todo comienza cuando Ferguson, escritor escocés de guías turísticas, se queda tirado cuando se le estropea su caravana en un valle del centro de Asturias (rodaron principalmente en Soto de Ribera y alrededores). Allí va descubriendo las peculiaridades de cada uno de sus habitantes, siempre amenazados por La Térmica, fuente de problemas y soluciones. Nos cuenta una historia que encontramos en cada uno de los pueblos con este tipo de instalaciones en los que unos aprecian sus bondades económicas y otros luchan por deshacerse de ellas y de sus problemas medioambientales y sanitarios.

Una de las grandes alabanzas con las que puede contar la cinta, es su clara denuncia ante el persistente incumplimiento de convenios como el de Kyoto y la bochornosa indiferencia con la que la sociedad seguimos hacia adelante sin darnos cuenta que ese mañana al que nos dirigimos puede destruirse si no actuamos ya. 

No obstante, sólo por disfrutar de la interpretación de mi admirado Celso Bugallo merece la pena lo demás, si es que ya se dice que "gallegos y asturianos primos hermanos", y este galleguiño parece salido de lo más profundo de la cuenca del Nalón. Junto a él también toma la delantera sobre el resto del elenco una estupenda Clara Segura que consigue un acento asturiano de una foránea que nunca había visto tan logrado, en su justa medida, sin excederse ni quedarse corto y que en cada escena lo acompaña con los gestos y miradas adecuadas para hacer de cada una de sus secuencias algo increíble. Otro de los actores que me llamaron la atención fue Fran Sariego, contenido y continente de una segunda historia que vamos descubriendo poco a poco. 
Por el contrario, no me acabaron de convencer trabajos como los de Beatriz Rico, Gary Piquer, Adriano Prieto(su personaje me parece totalmente prescindible, una sucesión de arquetípicas actuaciones llevadas al extremo para provocar un humor, que al menos yo, no encontré), y  me di de bruces con  otros maravillosos actores como Carlos Kaniowsky y Txema Blasco desaprovechados por el director, en otros trabajos han demostrado que tienen muchísimo más talento del que aquí pueden enseñar.

Pequeños guiños entre futuro y pasado a lo largo de toda la cinta, con la luz que se apaga, la webcam, el lavavajillas o los estudios científicos acerca de la fertilidad. Miradas que llegan al espectador buscando una necesaria reflexión.
Es posible que sea excesivamente feroz con esta película, pero dado el carácter localista, la llevo a mi terreno y no consigue emocionarme salvo pequeñas escenas como la de la lluvia y el cerezo, o contadas secuencias de Bugallo y Segura. No obstante y como siempre, ésta es mi impresión, quizás la próxima vez que pase ante mis ojos sea yo la que esté más receptiva, o quizá mantenga mi opinión; mientras tanto...disfrútala, y me cuentas.

Porque es una lucha de David contra Goliat, de vivir el presente o morir en el futuro, y solo por eso merece la pena verla y no olvidar que siempre hay que estar preparado para resistir si la causa lo merece.
Tienes más información en Cenizas del cielo (página web completísima, con opiniones del director, making of, bso...etc)

Si no la has visto ¿A qué esperas? Si lo has hecho ¿Qué opinas tú?

Próximamente más, y si es posible...mejor

1 comentario:

Ricardo Baticón dijo...

Hola Adhara. Creía que sí había oído hablar sobre esta peli, pero tras leer tu sinopsis y ver el trailer... pues no, no me sonaba de nada. Habrá que verla sólo por esos paisajes asturianos. Gracias por la propuesta. Un abrazo.