domingo, 20 de septiembre de 2009

LA MISIÓN

Una película está compuesta por multitud de factores e igual que uno de ellos puede destrozarla por completo, también puede crear un icono. Siempre me ha parecido imprescindible la banda sonora como integrante esencial de una película, ya sea con unas notas, una canción concreta o incluso la ausencia de ella en un momento dado.
No es nada nuevo decir que Ennio Morricone es uno de los grandes maestros de la historia de cine, diría más, para mí es el mejor en su campo; Creó un estilo personal que impregna las escenas, se podría describir como envolvente o mágico, o mejor...cierra los ojos y escucha la música:


Esa habilidad que sólo algunos tienen también la desarrolló entre muchísimas otras obras en "Cinema Paradiso", "La muerte tenía u  precio" o "El bueno, el feo y el malo" por destacar algunas. Fue Morricone el que me llevó a esta película, era una de tantos que conocía perfectamente su  "Gabriel's Oboe" pero que no la había visto, pero eso ya está arreglado. Es más, decir esto en realidad es una perogrullada, pero me parece indudable que ésta película sin esa banda sonora no sería ésta película.

La cinta esta basada en las guerras guaraníes ocurridas en el siglo XVIII en Sudamérica. Es el Padre Gabriel el encargado de evangelizar a los indios, acompañado a su vez por un arrepentido traficante de esclavos, y que junto a los propios indios, ven como todo lo construido, y no me refiero a lo estrictamente material, se puede venir abajo por los pactos entre portugueses y españoles en la conquista de tierras.
Independientemente del desarrollo cinematográfico y los clichés o adaptaciones que puede llevar con ello, no hay que perder de vista que con ésta película se consiguió comunicar a muchos ciudadanos una realidad que ocurrió y que es mejor no olvidar, es la única forma de no repetirlo...pero me temo que la historia está demasiado vigente. 

Fue rodada en 1986 por Roland Joffé, director que pese a rodar otras películas entre las que destaca "Los gritos del silencio" en 1984, nunca repitió ningún exito equiparable a esas dos obras ni de público ni de crítica. 

Capítulo aparte merecen las interpretaciones:
- Robert De Niro. Partimos de uno de los grandes, pero es que además es uno de sus grandes trabajos si es que podemos hacer un ranking de este maravilloso interprete, porque si en "Toro Salvaje" nos impresionó, en "Taxi Driver" nos asqueó en cierta manera, o nos dejó paralizados como miembro de la mafia en "Uno de los nuestros" o "El Padrino II", aquí vemos la evolución de un hombre egoísta, violento y rabioso, que cuando llega a La Misión necesita redimirse de sus pecados y acaba obteniendo la paz consigo mismo a través de la lucha por los otros. Su actuación te deja sin palabras en varias escenas, tanto en el descubrimiento que hace de las personas que existen detrás de lo que él consideraba como un grupo de salvajes, como en el intercambio de opiniones con los otros jesuitas.
- El otro pilar de la película es Jeremy Irons, su papel es más contenido, es una lucha sin violencia en la que alcanzó la justa medida para contrarrestar a De Niro sin verse anulado por este.
- También destacaría a Liam Neeson (prácticamente un debutante) o Ray Mcanally que convierten sus papeles secundarios en estrictamente necesarios para el conjunto de la película.
- Por supuesto no puedo dejar de lado a los "indios" creando el clima perfecto para cada escena.

No hay que olvidar que el guión pertenece a Robert Bolt, uno de los grandes , que tenía bajo su pluma diálogos maravillosos como "Doctor Zhivago" o "Lawrence de Arabia".
Para describir la fotografía, bastaría una escena, por poner un ejemplo la de la cascada en la que interviene Liam Neeson...¡es apabullante! Otro de los grandes baluartes donde se apoya la cinta.
Pese a que se ha convertido en uno de los grandes clásicos de los últimos años, sí creo que en mitad de la película peca de lentitud, pero afortunadamente vuelve a remontar cuando estalla el conflicto.

Hay dos escenas que me dejaron sin palabras, en ellas hay una combinación perfecta de los ingredientes: Robert de Niro, sin necesidad de una sola palabra, sus ojos y las notas de Morricone convertidas en un magnífico narrador...esos dos momentos sublimes justifican los 125 minutos del metraje; me refiero a la escena de la llegada de De Niro a la Misión arrastrando un peso que supera el esfuerzo físico y del que es liberado por los indios, y al final de la película en el puente mientras observa el devenir de la violencia contra la fé. 
(*****No describo las escenas más ampliamente por un lado porque no soportaría desvelar más de lo debido y además porque soy de las que prefiero ver las películas sin ideas preconcebidas, por ello paso de puntillas prefiriendo que todos la disfrutéis buscando vuestras propias escenas)

Creo que además de todo lo escrito anteriormente quien vea esta película no le dejará indiferente y eso siempre es bueno, como cuenta el dicho "Hablen bien o hablen mal, lo importante es que hablen". 
La cinta siempre llevará a una misma conclusión ¿Quiénes eran realmente los salvajes?



"- ¿Qué ha dicho? 
- No quieren volver a la selva porque allí vive el demonio, quieren quedarse aqui
- ¿Y qué dice vuestra merced?
- Que me quedaré con ellos 

Si no la has visto ¿A qué esperas? Si lo has hecho ¿Qué opinas tu?

Proximamente más, y si es posible...mejor

1 comentario:

Ricardo Baticón dijo...

Pues qué voy a opinar... que hay que verla, está claro. Es un clásico que forma parte ya de la historia de oro del cine. Me acuerdo cuando en su día la disfruté en el cine y en dvd ya la habré visto otro par de veces... Sólo por disfrutar de las excelente interpretaciones y de la banda sonora de Ennio Morricone, obra maestra, pues creo que merece la pena verla.

Un abrazo!