Tras el "¿estudias o trabajas?", uno de los recursos más utilizados por los castigadores de barra de discoteca es intentar elucubrar tu vida y milagros en base al horóscopo, además llega todos los días a nosotros a través de las últimas páginas del periódico de turno siendo el método de sugestión más conocido después de los libros de autoayuda. Aquí es una pareja, 2 signos zodiacales en plena ebullición.
Miguel A.Carmona, joven director que ya tenía experiencia en éste ámbito con el cortometraje "Dorso" (estupenda aportación de terror), y como guionista en el largo "¿Por qué se frotan las patitas?" , se decantó en su nuevo corto por la comedia, y no se puede quejar de los resultados, porque tras moverse a lo largo de la geografía por todos los festivales posibles va cosechando premios allá por donde pasa.
Alex O'Dogherty, gran actor de pequeños detalles que llena la pantalla y que unido a Teresa Hurtado de Ory forma un tandem perfecto en este cortometraje; ambos habían trabajado juntos en la película "Astronautas" de Santi Amodeo y su naturalidad inunda cada segundo del metraje. Además cuenta con la colaboracion del actor Sebastian Haro que pone su solemne voz al servicio de la narración. Por cierto, pese a que no he tenido la oportunidad de disfrutarlo personalmente, si podéis gozar de O'Dogherty en la obra de teatro "Arte", me comentan que no lo dejéis pasar, está espléndido.
La sinopsis del corto dice "¿Por qué cuando nos enamoramos nos volvemos idiotas? ¿Tendrá algo que ver nuestro signo del zodiaco?" y Miguel A. Carmona y Álvaro Begines le dan vueltas a su posible respuesta con una descripción llena de adjetivos, definiciones y réplicas visuales.
El trabajo de dirección artística a cargo de Inés Clavijo, y el montaje de Sergio Morán se manifiestan imprescindibles para este magnífico resultado, y es que una buena idea sin los colaboradores adecuados se desvanecería como las cenizas en el agua.
El amor, una montaña rusa sin cinturón que no puede explicar un signo zodiacal ¿o sí?
Aquí os traigo un nuevo corto para que lo disfrutéis. Alberto Pascual nos presenta su tercer cortometraje, después de "Mantis" y "Dúplex", y nos ofrece con ello una interesante propuesta, tenemos una situación de angustia basada en buenos planos al unir gritos y silencios.
Es la historia de Verónica, una presentadora que se despierta encerrada en una diáfana habitación con un ordenador como fuente de explicaciones...ahora eres tú el que debe darle al play para saber más.
Nos trae a Marta Suárez e Ivan Moraleda como encargados de darle fuerza a la historia; el personaje de Samuel (I.Moraleda), aunque es esencial para sustentar al resto, cojea un poco especialmente en la primera parte del relato, cuando intentamos comprender lo que está pasando, aunque recupera parte del ímpetu necesario al final; sin embargo en Marta Suárez recae la necesidad de dar veracidad a la trama y afortunadamente supera el reto soportando los miedos de su personaje con valentía. Además tenemos pequeñas colaboraciones de actores como Kira Miró, Javier Coronas, Javier Collado y José Onís, que nos enseñan las pistas que necesitamos para comprender el contexto.
Al contrario de lo que suele ocurrir en la mayoría de los cortometrajes el guión no es del director, sino de Ivan Moraleda, actor protagonista, así que la implicación de éste último es más que notable.
Además de la historia en sí, lo que más me ha gustado del corto es la capacidad del director para jugar con la tensión apoyándose en el tratamiento de la fotografía y el juego con la luz, con ello imprime gran parte de su carácter al cortometraje. El portátil como luz de la verdad, la rendija de la puerta como escape y la voz en off como camino a la solución.
Un trabajo diferente, que me ha llamado la atención y que espero que con su circulación por diferentes festivales sus creadores vean reconocido su trabajo, y porque no, nuevas oportunidades para ofrecernos algo más de lo que pasa por su mente.
-¿Por qué te quiero en 65 palabras? Te quiero porque creo que entiendes como soy. Te quiero porque a ti te puedo contar lo que a nadie le puedo contar. Porque puedo sentir que mi vida a tu lado cobrara sentido y dejará de ser vacía. Te quiero porque me preguntaste cuántos años tenía cuando murió mi padre, y eso nadie me lo había preguntado jamás. te quiero tanto que me gustaría...
-¿Qué te gustaría?
-Se me agotaron las palabras. Supongo que 65 son pocos, ¿no?
El pasado 10 de Octubre se celebró el Día mundial contra la pena de muerte y para recordarlo pensaba escribir acerca de ésta película, se cruzó Ágora y la actualidad manda...pero aquí estoy.
Salvador (Puig Antich), película de 2006, con Manuel Huerga al frente, basada en un hecho real con el doble filo que ello imprime.
La historia dice que Salvador Puig Antich, fue un anarquista español que murió ejecutado el 2 de Marzo de 1974 acusado del asesinato del subinspector de la brigada político social Francisco Aguas Barragán en un tiroteo. Es importante saber su contexto familiar que explica sus acciones, su padre Joaquín Puig estuvo en un campo de concentración francés y fue indultado de la pena de muerte en su regreso a España. Puig Antich en su juventud pasó a formar parte del Movimiento Ibérico de Liberación, en su rama armada con atracos a bancos. Tras la detención de parte del grupo por la policía, y ante el chivatazo de Santi Soler, antiguo miembro del MIL, se preparó una emboscada para detener a parte del grupo, y en ella en un momento dado hubo un tiroteo en un portal entre policías y Puig Antich, resultando muerto un joven policía de 23 años. Posteriormente es condenado a muerte, influenciado también por el reciente asesinato de Carrero Blanco y las ganas de venganza de la dictadura.
Este parece ser el relato de los hechos, el problema siempre ha estado en saber si realmente Puig Antich asesinó o no al policía, porque independientemente del fondo, de estar o no de acuerdo con las ideas, nunca se podrá justificar un asesinato y si eso fuera así estarían igualados los platos de la balanza entre Salvador y sus ejecutores. La película no ahonda en ello, simplemente denuncia la respuesta de la dictadura franquista, seguramente porque en la elaboración de la cinta colaboraron las hermanas de Salvador, desafortunadamente siempre nos quedará la duda.
La primera parte de la película peca un poco de lentitud, aunque la encuentro necesaria para situarnos en la historia, el contexto y las motivaciones de Salvador; afortunadamente se resuelve minuto a minuto, y es que la cinta parece la escalada de una montaña a cuya cima se llega en el instante final.
Maravilloso guión por el que Lluis Arcarazo ganó el Goya, por contar con tanta verdad una historia real, por no extremar ni a los buenos ni a los malos, por cantar una historia tan dura llena de amor, por hacer una película tan auténtica.
Daniel Brühl está perfecto, tanto en las miradas heladoras llenas de rabia como en las respiraciones entrecortadas del que se sabe vencido. Todas las escenas son absolutamente sublimes, y sólo por disfrutar de su interpretación merece la pena ver la película. Aunque fue nominado a los Goya por este trabajo el ganador del 2007 fue Alberto San Juna por "Bajo las estrellas" (Otra encarecida recomendación!!!)
Junto a él destacaría a Celso Bugallo como padre doliente, este hombre siempre me deja sin palabras, encierra un genio de la interpretación en su pequeño cuerpo, y a las cuatro hermanas de Salvador interpretadas por Olalla Escribano (Inma), Carlota Olcina (Carme), Bea Segura (Montse) y la pequeña Andrea Ros (Merçona), con maravillosas escenas como el enfrentamiento con los verdugos de las dos primeras o el dolor de la pequeña.
Manuel Huerga llevó por el caminito "de baldosas amarillas" a actores cuyos trabajos me suelen dejar indiferente como Tristan Ulloa o Leonardo Sbaraglia y que en esta película sí resuelven eficientemente, destacando el segundo.
Además de los actores anteriores que llevan el peso de la película, caminan por la pantalla otros como Leonor Watling, Ingrid Rubio, Joel Joan, Oriol Vila, Aida Folch, Biel Durán, Joaquin Climent o Antonio Dechent; todos mantienen su rol pero se ven sepultados por la perfección de Daniel Brühl.
La banda sonora hiere como la hoja de una navaja, acompaña cada escena, cada nota parece perfectamente encajada en cada segundo de los 134 minutos que dura la película. Se nota que Luis Llach puso su alma al elaborar esta banda sonora, creando el hilo conductor que se encuentra durmiente y que en el momento adecuado dice "aquí estoy"
Ingenioso y reconfortante detalle el de las imágenes de los créditos con análogas penas de muerte que sin garrote pero con los mismos resultados, están arrasando en la actualidad miles de vidas a lo largo del mundo.
Las últimas escenas están cargadas de fuerza y poesía, es el broche final a una maravillosa película. Una lluvia que no limpiará la memoria y unas rosas que no dulcifican la verdad.
Ninguna idea tiene tanto valor como para arrasar con la vida de otro.
"Esto es como una partida con las cartas marcadas. Ya sabes quien va a ganar, pero tienes que jugar hasta el final"
En este canal de Youtube podéis disfrutar de varias entrevistas a actores, director y más información de la película que os recomiendo visitar
I SI CANTO TRIST
Jo no estimo la por, ni la vull per demà, no la vull per a avui, ni tampoc com a record; que m'agrada els somrís d'un infant vora el mar i els seus ulls com un ram d'il·lusions esclatant.
I si canto trist és perquè no puc esborrar la por dels meus pobres ulls.
Jo no estimo la mort ni el seu pas tan glaçat, no la vull per a avui, ni tampoc com a record; que m'agrada el batec d'aquell cor que, lluitant, dóna vida a la mort a què l'han condemnat.
I si canto trist és perquè no puc oblidar la mort d'ignorats companys.
Jo no estimo el meu cant, perquè sé que han callat tantes boques, tants clams, dient la veritat; que jo m'estimo el cant de la gent del carrer amb la força dels mots arrelats en la raó.
I si canto trist és per recordar que no és així des de fa tants anys.
Traducción
Y SI CANTO TRISTE Yo no quiero el miedo, ni lo quiero para mañana, no lo quiero para hoy, ni tampoco como recuerdo; que me gusta la sonrisa de un niño cerca del mar y sus ojos como un ramo de ilusiones estallando.
Y si canto triste es porque no puedo borrar el miedo de mis pobres ojos
Yo no estimo la muerte ni su paso tan helado, no la quiero para hoy, ni tampoco como recuerdo; que me gusta el latido de aquel corazón que, luchando, da vida a la muerte al que lo han condenado
Y si canto triste es porque no puedo olvidar la muerte de ignorados compañeros.
Yo no quiero mi canto, porque sé que han callado tantas bocas, tantos clamores, diciendo la verdad; que yo quiero el canto de la gente de a pie con la fuerza de las palabras arraigadas en la razón.
Y si canto triste es para recordar que no es así desde hace tantos años.
Si no la has visto ¿A qué esperas? Si lo has hecho ¿Qué opinas tú?
Sí, soy una de esos 5 millones que ya hemos pasado por taquilla para ver el que parece ser el estreno del año en nuestro país, y al contrario de muchas de las críticas que he leído, salí encantada.
Creo que lo que está pasando es que muchos le están cobrando a Amenábar el peaje del excesivo bombardeo que estamos sufriendo con el marketing de ésta película, y que si la hubiese hecho cualquier cineasta desconocido las críticas hubiesen sido muy diferentes; creo que en la actualidad sólo Amenábar está capacitado para hacer de algo tan complejo como puede llegar a ser esta película, una cinta que circula por sus raíles sin descarrilar.
"Mar adentro" sigue siendo mi película preferida de este director, pero me sigue maravillando la capacidad de cambiar absolutamente de temática, desde Tesis hasta Ágora ninguna cinta tiene un vínculo salvo la maestría de su autor. Se está notando un pelín que me gustan sus películas ¿verdad? ;-)
Como sabéis, es la historia de Hypatia, filósofa del siglo IV d.C., cuya vida está íntimamente ligada a la lucha de poderes enmascarados con la religión que sucedió en Alejandría en aquella época.Parece ser que están teniendo dificultades para encontrar productores en Estados Unidos por ésta razón, algo que no comprendo en ningún momento, porque precisamente no vislumbro en el espíritu de la película intención alguna de vejar al cristianismo, sino a los fundamentalismos, ya sean de un lado o de otro. Es historia, me parece que contar la realidad de los hechos no puede ser tomado como un maltrato, porque cuando se cuenta el Apartheid no se va en contra de los Sudafricanos blancos actuales, o cuando se retrata el exterminio nazi nunca se pretende avergonzar a cualquier Helmut que tiene 10 años y que va en la actualidad con su bici por Berlín; Los hechos históricos hay que contarlos para no caer en sus mismos errores, y creo que la película según el momento del metraje reparte "palos" para un lado u otro. Me parece de una simpleza avergonzante quedarse con esa idea, te podrá gustar o no la película, pero achacarle un excesivo maniqueísmo cuando es historia no me parece justo. Están los judíos, los cristianos, los paganos...y me parece que en gran parte de los representados sus ideales religiosos no son más que meras tapaderas de sus ansias de poder, los integrismos religiosos tanto entonces como ahora así lo han demostrado.
Centrándome en las actuaciones he vuelto a ver a la Rachel Weisz de "El Jardinero fiel", esa mujer que sabe compaginar la expresión de frialdad con la pasión por lo que le interesa y que estaba totalmente desaprovechada en "My Blueberry night", una Hypatia como eje central, como el sol sobre el que giran los demás astros, como el verdadero faro de Alejandría. Acompañada de un Max Minguella (esclavo Davo) cuyo personaje se ve arrastrado por la rabia y de quien no había disfrutado en otros trabajos; también de un malévolo Ashraf Barhom(Amonio) o de Oscar Isaac (Orestes) como una pieza de vajilla a punto de romperse entre el poder y el amor. Se les unen veteranos como Michael Lonsdale (Teón, padre de Hypatia) a quien recordaba como maestro en películas como Chacal o Munich, o Homayoun Ershadi (esclavo que ayuda a Hypatia a resolver el enigma, mi memoria no consigue recordar el nombre del personaje); Y como no, de Sami Samir (Cirilo), el estupendo malo que cualquier película desearía tener. Encontré sin embargo falto de carácter a Rupert Evans que encarna a Sinesio de Cirene y que sin ser un personaje principal, vaga por la película como una sombra sin alma. Una pieza que me chirrió respecto al resto del reparto. Me encantó el detalle de que todo el reparto fuese masculino y una única mujer desbaratara los planes de todos, será que me sale la vena feminista, jeje.
Respecto a la fotografía, al contrario que en otras películas del director, el encargado es Xavi Giménez y pese a que reconozco un estupendo trabajo por su parte, eché de menos ese toque de Aguirresarrobe que suele imprimir algo más de alma a los planos. De todas maneras los planos espaciales, los contrapicados o la fotografía durante las batallas siguen estando por encima de la media. Por su parte destacaría como uno de los grandes aciertos el trabajo con el sonido sobretodo en las luchas cuerpo a cuerpo, inspiraba sutileza ante las duras imágenes, acompañado también con una música de Dario Marianelli a quien ya había disfrutado en "Expiación".
También se nota una amplio trabajo de documentación, desde los utensilios como el astrolabio o el cono de Apolonio, pasando por la estatua de Serapis, las recreaciones del ágora, la biblioteca o el cesáreo, y por supuesto el maravilloso vestuario de Gabriela Pescucci, creadora también de ello en "Charlie y la fábrica de chocolate" y que consigue en Ágora una recreación que seguramente será premiada.
Alejandro Amenábar ha conseguido a sus 37 años la habilidad suficiente para no caer del alambre, como un funambulista con la capacidad precisa para no caer ni en un aburrido documental pese a darnos una lección de historia y astronomía, ni en un drama romántico y sentimentaloide al gusto de Hollywood.
La acusan de frialdad, de falta de alma, de ser magistral en lo técnico pero un iceberg; Sin embargo la combinación de los factores que he descrito a lo largo de la entrada consiguieron el efecto contrario en mí, especialmente en el desenlace.
Acogiéndome a la astronomía descrita en la película, me parece que Ágora no es un círculo perfecto, pero si una elipse que explica la gravedad que nos une al centro de la tierra, que nos muestra que somos meras hormiguitas en el conjunto del universo, tanto hoy como en el siglo IV d.C
"Es más lo que nos une que lo que nos separa"
Si no la has visto ¿A qué esperas? Si lo has hecho ¿Qué opinas tú?