Una fábula romántica en la que el director mezcla la animación, los actores reales e incluso fotogramas antiguos, mientras te lleva por la historia de Martina.
La sinopsis dice "Martina sueña con otra vida, fuera de la pastelería dónde la tiene encerrada su padre desde que nació. Aunque sea en la luna", y es que el encierro y la oscuridad del sótano se contrapone con un mundo de sueños, pasteles y colores.
Encarna a "Martina" la joven actriz Elisa Mouilaá, su dictatorial padre de la mano de Joaquín Climent y el peculiar selenita con Peio Arzak. Además de la delicadeza del trabajo interpretativo, el pequeño mundo que crea el resto del equipo hacen de este corto un cuento diferente.
La música original de Ignacio Pérez Marín que me recordó el toque de Yann Tiersen en "Amélie", la dirección de arte de Isabel del Arroyo y Julien Pougnier, el sonido de Alfonso Hervás, la fotografía de Iván Martín Ruedas o el montaje de Ángel Jonás Ojeda y Alberto Froufe...ingredientes todos ellos de un bocado dulce de 13 minutos.
Ayer en el cielo hubo una superluna, hoy la pantalla te permite descubrir otra cara del satélite que ilumina nuestros sueños
¿Qué opinas tú?
Próximamente más, y si es posible...mejor
